Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de salir del castillo, los compañeros cabalgaron juntos, y al cabo de un buen rato el caballero novel regresó. Los demás no se detienen hasta la hora de nona, en que encuentran un castillo bien abastecido de todo, por el que corrÃa un rÃo caudaloso e impetuoso; por el otro lado hay un bosque y por la otra parte los campos grandes en los que trabajan los de la tierra. Los compañeros miran los prados y ven carpinteros levantando palcos con mucha prisa. Mi señor Galván le dice a sus compañeros:
—Sabed que aquà va a haber un torneo mañana seguramente, y por eso levantan los palcos.
Mi señor YvaÃn le pregunta a un carpintero por qué estaban construyéndolos y éste le contesta que porque va a haber un torneo.
—¿Cuándo será? —pregunta mi señor Galván.
—Señor, dentro de tres dÃas.
—¿No os lo habÃa dicho?
—SÃ, sin duda.
A continuación, los compañeros entran en el castillo pasando por un puente de madera. Dentro, pregunta mi señor Galván:
—Buenos señores, ¿queréis ver a Lanzarote y tenerlo a vuestra voluntad?
—Sà —le contestan—, si puede ser.