Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Buenos señores, tenéis que armaros rápidamente, pues pronto veréis que todo el mundo se reúne y que llega tanta gente que será algo extraordinario, pues mi señor Galehodín, el señor del castillo, ya ha vuelto del bosque; le han contado todo lo que habéis hecho y está apesadumbrado y enfadado, y está dispuesto a vengar la vergüenza que le habéis hecho matándole a sus vasallos. Los compañeros se arman rápidamente y hacen que les lleven al patio los caballos; montan de inmediato y sin esperar más; desean salir de allí, pero mi señor Galván les dice que no salga nadie, «pues pienso conseguir la paz con el señor de esta ciudad, de tal forma que no creo que nunca haya tenido tan gran alegría con la llegada de alguien como la tendrá con la vuestra, tan pronto como os conozca». Se detienen entonces los compañeros y esperan en medio del patio, con los yelmos atados y los caballos cubiertos de hierro.