Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de esperar un buen rato de tal forma, no tardó mucho mi señor Galván en ver llegar por la calle a Galehodín con gran abundancia de hombres armados a caballo y a pie; delante de todos ellos venía un caballero armado, que montaba un gran caballo. Cuando mi señor Galván ve llegar al caballero piensa que es Galehodín, pues sabía que era uno de los mayores caballeros del mundo; los demás se quedan quietos a la entrada de la puerta. Cuando ya están cerca, Galehodín hace que se detengan en medio de la calle, pues desea saber quiénes son los caballeros antes de continuar. Se dirige a mi señor Galván y le dice:
—Señor caballero, no os saludo porque no sé si sois de los que han matado a mis hombres en mi propio castillo. Ciertamente, nunca se causó tan gran afrenta a un príncipe de la tierra.
—Señor, esperad a que haya hablado con vos, por favor.
—Con mucho gusto, decid lo que queráis.