Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Los compañeros le contestan que lo harán con mucho gusto, ya que asà lo desea:
—Pero si nos lo rogara cualquier otro no lo harÃamos pues nuestro huésped es hombre muy valioso y cortés.
—Ya que lo alabáis tanto, le concedo, en recompensa por el servicio que ha hecho, este castillo para él y sus herederos el resto de su vida, y lo haré caballero en Pentecostés.
Cuando el huésped oye estas palabras se pone muy contento y se le echa a los pies; el señor le entrega el don que le habÃa otorgado y hace que los compañeros monten, llevándoselos a su fortaleza; les dio buen alojamiento aquella noche y les proporcionó todo lo que pudo, de modo que se quedaron sorprendidos por el gran honor que les mostraba.
Pero ahora deja la historia de hablar de ellos y vuelve a Lanzarote y a Mordret.