Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Van tras los leones lo más deprisa que pueden, hasta que llegan a unas espesas brozas. Iban a atravesarlas, pero les salen por los lados dos caballeros: uno sorprende a Lanzarote de través, que no de frente, y lo derriba bajo el vientre del caballo, golpeando con el yelmo en el suelo. El otro alcanza a Mordret con tanta fuerza, que lo hace caer bajo una encina. Toman los caballos y se van rápidamente, dejando a Lanzarote y a Mordret a pie, tan sorprendidos que no saben qué hacer. Pero Mordret no se alegra, ya que siente más dolor que Lanzarote, más por Lanzarote que por sà mismo; dice que preferirÃa haber sido alcanzado en el cuerpo a que aquello les hubiera ocurrido. Lanzarote no hace más que reÃrse y le dice a Mordret entre risas:
—Por mi fe, de mala forma me habéis ayudado a defender mi caballo, que ése se lleva delante de nosotros.
—Por Dios, no creerÃa que no nos hubieran encantado, pues nunca hubo dos caballos que fueran conseguidos con tanta facilidad como los nuestros: no hay nadie en el mundo que al oÃr hablar de esta aventura crea que es como ha ocurrido.