Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi fe, os diré por qué me he reÃdo. Estaba acordándome de los dos caballeros que anoche se nos llevaron los caballos, sorprendiéndonos tan rápidamente que no pudimos mirar antes de que nos hubieran derribado, y después recuperamos los caballos con tanta facilidad que no tuvimos ni que combatir. Por mi fe, nunca oà contar una aventura semejante.
Mientras hablaban asÃ, miraron hacia la colina y ven dos caballeros armados que vienen hacia ellos al trote.
—No me volváis a creer —dice Lanzarote— si no son ésos los dos caballeros que anoche nos derribaron y que piensan quitarnos fácilmente los caballos; si puedo, no se llevarán nada, como hicieron anoche, pues encontrarán más resistencia que la de ayer.
Mordret iba a atarse el yelmo, pero Lanzarote le dice:
—¿Qué hacéis, señor? ¿Os vais a armar por dos caballeros estando yo con vos? Mala hora me venga si no os libro de ellos ahora mismo y os devuelvo sus caballos como ellos tuvieron los nuestros. Por atarme el yelmo nadie me tendrá por malvado.