Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Asà lo prometió la Dama del Lago al niño que serÃa caballero en breve y éste tuvo la mayor alegrÃa que podrÃa tener.
—Ahora —continúa la dama— procurad que nadie sepa nada; yo prepararé todo lo que vais a necesitar de modo que nadie se dé cuenta.
La dama hacÃa tiempo que tenÃa preparado todo lo que se necesita para ser caballero: una cota blanca, poco pesada pero muy resistente; un yelmo plateado muy rico y precioso; un escudo blanco nuevo, con la bloca de plata, pues no querÃa que hubiera nada que no fuera blanco. Le habÃa preparado una espada que fue probada muchas veces antes de dársela: cuando la tuvo, la probó mucho también, era grande, de acuerdo con el tamaño del joven, cortaba de maravilla y pesaba poco. Dispuso una lanza de asta blanca, corta, gruesa y recta, de punta blanca, cortante y aguda. Junto a todo esto, la dama habÃa preparado un caballo grande, fuerte y veloz, cuya rapidez y valor habÃan comprobado: era completamente blanco como nieve recién caÃda. Para la ceremonia la dama tenÃa para el joven ropa de jamete blanco, cota y manto; el manto estaba forrado de armiño, para que no hubiera nada que no fuera completamente blanco, y la cota tenÃa un forro, por dentro, de blanco cendal.