Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la mañana, cuando amaneció, se levantaron los compañeros y oyeron misa; tomaron las armas y montaron a caballo, marchándose de allí. Galehodín los acompañó durante mucho rato y los hubiera acompañado más todavía, pero le hicieron volver; cabalgaron hasta llegar a un bosque llamado Procaire. A la entrada, pensaron qué iban a hacer, pues mi señor Galván dijo que nadie los vería cabalgar a todos juntos sin considerarlo cobardía:
—Y por eso, sería bueno que nos separáramos y que cada uno fuera por su camino, de forma que no llegáramos juntos a la corte, sino todos por separado. Convendría que uno de nosotros acompañara la litera de Mordret.
Llevaban a Mordret en unas parihuelas.
—Os diré —añade mi señor Galván—, qué podéis hacer: elegid quién debe acompañarlo.
—Por mi fe —contesta mi señor Yvaín—, yo no lo haré; escoged entre los demás y yo estaré de acuerdo con lo que hayáis decidido.
Se retiran a un lado todos y dicen que tiene que ser prudente y discreto el que acompañe a la litera, pues si fuera orgulloso y desmesurado podría ocurrir que llegaran a un paso que les causara la muerte a él y a Mordret: por eso conviene que sea prudente y discreto.