Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando Galehodín se entera de que Lanzarote había asistido al torneo y que se había ido sin hablar con ellos, sintió un gran pesar, y nunca volvió a poner buena cara. Cuando toma la palabra, dice que preferiría haber perdido la mitad de su tierra a que Lanzarote se le hubiera escapado sin hablar con él. Deja de hablar de esto, ya que no puede hacer otra cosa y llama al rey de los Cien Caballeros y al rey de Norgales, pues eran vasallos suyos y habían recibido de él toda la tierra que tenían. Por afecto y por divertirse habían emprendido el torneo en el que habían resultado vencedores gracias al valor de Lanzarote. Ese día, hasta que anocheció, tuvieron gran fiesta en el castillo de Penigue. Por la noche, cuando tenían que ir a acostarse, mi señor Galván le dijo a Galehodín:
—Señor, si queréis ver a Lanzarote, venid con nosotros a la corte, pues estoy seguro de que acudirá allí el día de Pentecostés, sea donde sea donde la tenga el rey.
Galehodín dice que irá ese día a la corte, a no ser que se lo impida algún hecho muy importante.