Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando la serpiente ya había llegado al centro de la sala, Boores vio que iba contra ella un leopardo fiero y orgulloso, pero no sabe de dónde ha podido salir. Al punto la serpiente le ataca arrojando fuego y llamas, y causándole el mayor daño que puede. El leopardo se defiende tan bien que es digno de admiración, la sujeta con los dientes y las uñas y no se vuelve, sino que avanza sin cesar, ganándole terreno a la serpiente; si tuviera tanta fuerza como ésta, no podría resistirle, por su vigor y por su gran valor. Boores contempla el combate durante un buen rato y se pregunta sorprendido qué es aquello, pues nunca vio dos animales salvajes con tanta crueldad como aquellos dos: piensa que sin duda representa alguna cosa. Después de que la batalla durara tanto que no pueden resistir más ni el uno ni la otra, la serpiente se marcha y el leopardo se desvanece, de tal forma que no sabe qué ha sido de él. Tan pronto como la serpiente llega a la entrada de la habitación, empieza a dar vueltas y a revolcarse como un animal que tiene dolores de parto, y se encuentra en esa situación: lo mismo hace la serpiente durante un buen rato. Cuando se calmó, empezó a echar crías por la boca hasta cien, que comienzan a pelearse dispuestas a matar a la serpiente de la que habían salido, pero ésta tenía tanta fuerza que no le pueden causar gran daño.