Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De tal modo tomó alojamiento el caballero herido, mientras que el rey estaba en el bosque. Mucho hablaron entre ellos los caballeros que acompañaban al rey Arturo, coincidiendo todos en que nunca habían oído una petición tan descabellada. Y mi señor Galván dice que, de todas formas, no se irá de la corte sin el remedio.
—No sé quién se lo va a dar —le contesta el rey Arturo—, pero que sepan todos mis compañeros que si a alguno se le ocurre emprender tal locura, perderá mi amor, pues no es una aventura que puedan llevar a cabo ni uno, ni dos, ni tres, ni veinte, ni treinta caballeros; y tampoco sabemos por qué tal ultraje, ni si es en provecho o en detrimento de nuestra casa.
Así iban hablando, el rey y sus compañeros, del caballero herido.