Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —SÃ, entonces os alojaré por amor al hombre más valioso del mundo, que es igual que vos.
Le pregunta quién era ese caballero.
—Era el mejor caballero del mundo. Ojalá quisiera Dios que estuviera tan sano como estáis vos. Por Dios, me alegrarÃa más si fuera asà que si me dieran la mejor ciudad del rey Arturo. Pero no puede ser, pues hace más de año y medio que se ha perdido, y es lástima y pena, pues un hombre tan valiente como él no se encontrará nunca, según pienso.
—Doncella, os conozco mejor de lo que pensáis: sois la que por amor a él guardáis vuestra virginidad.
—Ciertamente, asà lo prometà y lo mantendré, según creo.
—¿No es locura? ¿No serÃa mejor que hubierais tomado por señor a algún alto noble, de los muchos que os han pedido según pienso?
—Por Dios, muchos son los que me lo han pedido, más nobles que nadie en mi familia; pero asà me salve Dios, no faltaré al voto que hice, pues amo tan lealmente al que se lo prometÃ, que preferirÃa morir a que alguien pudiera censurarme.
Al oÃr estas palabras, Lanzarote no puede ocultarse por más tiempo, se quita el yelmo y le dice a la doncella:
—¿Me conocéis?