Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Doncella, por Dios, tened compasión de él; os aseguro que ha tenido tanto trabajo, buscándome durante este año, y, con otros asuntos, que bien sé que no ha podido venir fácilmente; por eso no os debe pesar tanto como si hubiera podido venir. Os ruego que no os lo toméis a mal y que no se lo censuréis, y a cambio seré vuestro caballero durante todos los días de mi vida, pero perdonadle esa falta.
La doncella se la perdona con mucho gusto, ya que Lanzarote así se lo ruega.
La historia deja ahora de hablar de ellos y vuelve a mi señor Galván y a sus tres compañeros, a los que Lanzarote había derribado.