Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La doncella que le había dado alojamiento a Lanzarote le contó cómo Boores se había acostado con la doncella y con qué motivo. Lanzarote cree que es cierto y piensa que lo mismo le había ocurrido a él con la hija del rey Pelés, que había tenido un hijo de él, según le habían dicho.
Se pone en pie Lanzarote, se quita la cota de mallas que aún llevaba vestida y se desarma completamente, diciéndole a su huésped que teme que los cuatro caballeros lleguen allí y lo encuentren.
—¿Qué armas llevan?
Él se las describe.
—Sabed que si vienen por aquí, los despistaremos y no sabrán nada de vos.
Lanzarote le contesta que le parece bien; va a sentarse con la hija del rey Brandegorre, que le dice:
—Señor, cuando veáis a Boores, decidle de mi parte que aunque no haya despreciado nunca a una doncella más que a mí, ya ha sido mucho su desprecio, pues cuando me dejó, me prometió como leal caballero que vendría a verme en este mismo año; ha faltado a la promesa, pues no ha venido: os digo que no es tan recto como pensaba; y ha hecho por mí tales cosas que mientras yo viva, no querré a ningún caballero extranjero si antes no lo pruebo.