Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Mi señor Lanzarote —le pregunta la doncella que le habÃa dado alojamiento—, ¿qué os parece?
—Por Dios, me parece que es muy hermoso.
—¿Sabéis de quién es?
—No, más que de esta doncella, según ha dicho.
—Sabed que es primo vuestro, como engendrado por Boores de Gaunes, cuando venció el torneo que habÃa convocado el rey Brandegorre, en el que se hicieron los diversos votos: no hay nadie en el mundo que vea a este niño, conociendo a Boores, que no diga que fue él quien lo engendró.
Cuando Lanzarote oye esta noticia, se pone muy contento, mira al niño y ve que se parece mucho a Boores; cree ciertamente que lo ha engendrado él y asà era sin lugar a dudas. Empieza a besarle los ojos, la cara y la boca y a mostrarle una gran alegrÃa. Al saber la doncella que era Lanzarote del Lago aquel caballero, del que se decÃan las mejores cosas del mundo y el primo del hombre al que más amaba en la tierra, no se pone poco contenta, sino que muestra un gran gozo y se ofrece a su servicio. Lanzarote se lo agradece y le responde de la misma manera.