Historia de Lanzarote del Lago

Historia de Lanzarote del Lago

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señor —contesta Boores—, que Dios nos lo traiga, pues no me encontraré a gusto antes de verlo.

Mi señor Galván se adelanta y dice:

—Boores, debéis darnos razones más que nosotros a vos, pues el día del torneo de Penigue nos dejasteis y os fuisteis con él, y luego, que sepamos, no volvimos a verlo.

—Así es, ese mismo día me separé de él.

A continuación, Boores dice cómo fue todo, y el rey añade que no le acompañó mucho después de que se marcharon los demás.

Boores se desarmó y lo mismo hicieron todos los que habían llegado con él. No sería fácil de contar la alegría que mostró Héctor a Boores y a Lionel, pues después de desarmarse se abrazaron y besaron durante mucho rato, y lloraban sintiendo que Lanzarote no estuviera con ellos. El rey y los otros nobles, a los que les pesaba mucho, los consolaban todo lo que podían. Pidió el rey que le trajeran vestidos que había mandado hacer para los compañeros de la búsqueda y dijo al rey Bandemagus que había participado con ellos:

—Señor rey, os ordeno por el juramento que hicisteis, que me digáis de qué forma serán mejor repartidos estos vestidos.

—Señor, pienso que le debéis dar el vestido más rico al mejor y más valiente caballero, si es que hay uno más rico que los demás.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker