Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Senescal, ¿es cierto lo que dice este caballero?
—Por Dios, señor, desde que marché no vencà a ningún caballero al que haya enviado a mi señora la reina, por eso estoy seguro de que este caballero no viene de mi parte. Que se guarde bien quien lo envió.
El caballero se queda sorprendido y dice:
—Por mi fe, mi señor Keu, me extraña lo que decÃs, pues estoy seguro de que el noveno dÃa de mayo llegasteis muy pronto al puente y allà encontrasteis a cuatro caballeros a los que derribasteis: dos cayeron al agua; los otros dos quedaron sobre el puente. Yo soy el último de todos, al que hicisteis prometer que el dÃa de Pentecostés, o la vÃspera, vendrÃa a rendirme a mi señora la reina de parte de Keu el senescal; ya he venido, tal como prometÃ.
—Tened por seguro que no fui yo, pues no he visto el puente de Mariale desde hace más de diez años. Mirad a ver quién fue el que os envió.
—Por mi fe, entonces no sé quién fue, pero a pesar de todo haré lo que prometÃ.
El rey hace que lo lleven a la habitación en la que estaba la reina, acompañada por numerosas damas y doncellas. Cuando ya estaba cerca de ella, se arrodilla y se le rinde, contando todo lo ocurrido y cómo un caballero lo habÃa vencido: