Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Me ordenó que me rindiera a vos de parte de Keu el senescal. Pero no era él, ya que mi señor Keu está aquà y afirma que no estuvo en el puente en el que fui vencido desde hace más de diez años. Por eso no sé quién me ha hecho venir, pero como lo prometÃ, he venido y me pongo a vuestra disposición para que hagáis conmigo todo lo que queráis.
—Ya que no sabéis quién os ha enviado, tendréis que quedaros aquà hasta que sepamos quién fue, pues podrÃa ser alguien por cuyo amor os dejarÃa yo en libertad, pero también puede ser cualquier otro y lo tendrÃamos que decidir.
Luego, le dice la reina al criado que lo habÃa llevado hasta allÃ:
—Ve, haz que lo desarmen y llévalo con los otros caballeros. Ocúpate de él y de su caballo, de tal forma que mi señor sea honrado.
El criado asà lo hace, tal como la reina le ordena. Después de ser desarmado, el caballero se sentó a la mesa con los otros y empezó a mirar por todas partes de la sala, hasta que vio colgando el escudo que mi señor Galván habÃa llevado; lo mira y lo contempla; reconoce que es el del caballero que lo habÃa enviado allÃ, y que éste lo llevaba el dÃa que los derribó a todos. Entonces le dice al rey:
—Señor, podéis preguntarle al que trajo ese escudo, pues fue él el que me derribó.