Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Montan todos los caballeros que tenían los caballos preparados; toman gualdrapas, lanzas y escudos y algunos incluso tomaron lorigones para debajo de las coberturas, para bohordar más seguros. Cuando mi señor Galván vio que querían bohordar, se echó a la espalda una cota de mallas fuerte y ligera, para protegerse el cuerpo; luego se vistió unas coberturas bellas y ricas, la mitad de color púrpura y de seda roja: montó en su caballo fuerte y rápido, del que se podía fiar en momentos de gran necesidad, y tomó dos escuderos, a los que les dijo que procuraran tener siempre lanzas dispuestas, y éstos le contestaron que así sería.
Salió el rey de Camalot con abundantes nobles y caballeros que tomaron lanzas y bohordaban unos contra otros; muchos lo hicieron muy bien, pero en cuanto llegó mi señor Galván, empezó a quebrar lanzas y a derribar caballeros con tanta fuerza, que nadie lo vería sin tenerlo por muy esforzado; lo hizo tan bien antes de que llegaran hasta Lanzarote, que hubo más de mil que le dieron el triunfo. Cuando vio llegar a Lanzarote, le gritó antes que los demás: «Mi señor Lanzarote, ¡guardaos de mí!».