Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de decir estas palabras, se puso en pie su senescal y le dijo:
—Señor, debéis preocuparos poco por esta guerra de la que habláis que los de Logres quieren empezar contra vos, pues según me parece si se mira por todo el mundo, no se puede encontrar a nadie tan rico como vos, ni que tenga tanta gente y amigos; Gaula, en donde hay buenos caballeros por naturaleza, está bajo vuestro dominio. Aunque se tomaran todas las tierras que hay a este lado del mar, desde Grecia hasta el mar de Flandes, no se encontrarÃa ninguna tierra cuyos hombres no estén bajo vuestro dominio, tal es lo que habéis hecho frente a los romanos. Por eso no debéis preocuparos si los de Logres vienen aquÃ; esperadlos tranquilamente y llamad a vuestros hombres. Aunque sólo vinieran los que han recibido tierras de vos, serÃan derrotados, pues no podrÃan resistir ni durar frente a vuestras fuerzas. Si vuestro consejo asà os lo recomienda, haced venir a Tiberio César, emperador de Roma, que es tan amigo vuestro, y os socorrerá con su propia persona y abundante gente. Estoy seguro de que cuando oiga la verdad de vuestras necesidades, acudirá; si no lo hace, enviará tanta caballerÃa de Roma que podrÃais ir tranquilamente por todos los sitios en su compañÃa. Ése es mi consejo y me parece que podéis seguirlo; más os vale y más os valdrÃa que salierais con honor de este asunto.