Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Buen tÃo —le dice un sobrino suyo que era hermano de Brumante, el que habÃa muerto en el Asiento Peligroso—, os aconsejo que reunáis en la ciudad de Gaunes el dÃa de San Juan a todos los que han obtenido tierras de vos. Cuando estén todos ante vos, les podréis decir a aquéllos en quienes confiáis poco que se vayan de vuestra tierra libremente, con sus cosas, si no tienen deseos de serviros con lealtad. Si se van, os agradará, pues habrá bastantes de los otros que se queden. Si se quedan, dadles tantos regalos que, si ahora son amigos vuestros, lo sean más todavÃa. Si tienen intención de fallaros cuando los necesitéis, y ven que les dais licencia tal como os he dicho, se irán, si no desean quedarse. Si tienen ganas de quedarse, dadles regalos y joyas, de forma que nunca encontraréis gentes más leales que ellos.
—Buen sobrino, asà lo haré.