Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de Gueheriet, Mordret contó las suyas y luego Guerrehet y Agravaín. A continuación siguieron todos por orden, según estaban sentados, uno tras otro; cuando terminaron, las escribieron y ya era hora de comer, pues había pasado mediodía; después de que fuera cantada la misa mayor, pusieron las mesas y se sentaron a comer.
Al terminar, Boores y Lanzarote se sentaron a la ventana y empezaron a hablar; Boores le dijo a Lanzarote:
—Señor, me he portado de forma vil con vos.
—¿En qué?
—La hija del rey Pelés me dijo que os saludara de su parte y no me acordé de hacerlo hasta ahora mismo; es una de las mujeres que más os aman en el mundo, que yo sepa, con la que habéis estado muchas veces sin que lo supiera mi señora la reina. Os saluda por encima de los demás caballeros y os hace saber que podéis ir a ver cuando queráis a Galaz vuestro hijo, que me parece la criatura más hermosa del mundo y es igual que vos. Si me amarais tanto como decís, me hubierais contado todo eso hace tiempo; pero quizás temíais que se lo dijera a la reina, si yo me enteraba; pero eso es una locura, pues yo no quiero a mi señora la reina por sí misma, sino por vos, y no hay nada en el mundo que yo no dijera sabiendo que vos se lo queréis ocultar.