Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando Lanzarote oye estas palabras, se queda tan sorprendido que no sabe qué decir, pues no puede ocultárselo a Boores y tampoco se atreve a negarlo; sin embargo, le contesta que nunca le dio compañÃa a ninguna mujer más que a la reina y que no lo hará mientras viva.
—Bien sé —contesta Boores— que no lo hicisteis a sabiendas, pero a pesar de todo fue hecho del mismo modo que yo fui engañado por la hija del rey Brandegorre. Si habéis sido engañado de esa forma, no debéis afligiros, sino estar alegre y contento, pues ese niño llevará a término las aventuras en las que vos habéis fallado: es para vos un gran honor el que de vos haya salido la flor de la caballerÃa.
—De ninguna forma querrÃa que mi señora lo supiera, pues no pensarÃa que lo hice contra mi voluntad. Por eso os ruego que lo ocultéis; si ocurriera que se hablara de ello, cargad vos con la acusación, de forma que yo quede libre.
Le responde que asà lo hará, si se encuentra en esa situación.