Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De esta forma se reunieron en Londres gran parte de las fuerzas del rey Arturo por amor a Lanzarote y a los caballeros de la Mesa Redonda, que así se lo habían rogado. Cuando ya estuvieron juntos, encontraron los barcos y las galeras dispuestos para embarcar. El rey había ordenado que los abastecieran de vituallas, de modo que no faltaba nada. El día de la Magdalena, el rey hizo que avanzaran los nobles, los que eran señores y dueños de los demás caballeros; les rogó que fueran con prudencia cuando llegaran a la tierra de Claudás, «no debéis ir con orgullo, pues el orgullo no consigue nada que valga más. Si por casualidad me necesitáis, sabed que os seguiré con Lanzarote, al que retendré a mi lado, pues sin él me encontraría a disgusto, aunque preferiríais llevarlo con vosotros, pero vos tenéis tantos hombres y tan buenos caballeros que no creo que lo necesitéis. Si precisáis de nuestra ayuda, apenas lo sepamos iremos en vuestro socorro lo mejor que podamos».
Muchos habrían preferido tener a Lanzarote a su lado, pues estaban deseosos de su compañía; a pesar de todo, en vista de que el rey lo quiere, guardan silencio.