Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Izaron las velas, y los marineros se pusieron al timón y a los remos. Se levantó el viento grande y favorable; se alejan de tierra encomendándose a Dios unos y otros. Cuando ya están tan distantes que no pueden reconocerse, el rey vuelve a Londres acompañado por Lanzarote; los dos llevan la mejor vida, y la más alegre que pueden, y no hay gozo y deleite que Lanzarote no tenga, pues si el rey va al bosque, lo lleva consigo y lo trata tan bien que no podrÃa estar una hora sin él; si fuera cien veces hijo suyo, no sabe cómo podrÃa amarlo más. Y si Lanzarote está contento con el rey, más contento está con su señora la reina, que no le prohÃbe nada de lo que desea; y hace lo que quiere en el reino de Logres, como si fuera el rey. De esta forma están a gusto el rey, Lanzarote, la reina y todos los que están con ellos; van de castillo en castillo y se entretienen y deleitan todo lo que pueden.
La historia deja ahora de hablar de ellos y vuelve con mi señor Galván y los demás compañeros.