Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se volvieron los dos y cabalgaron durante toda la noche hasta que llegaron al castillo de Tors, donde encontraron al ejército acampado a lo largo de más de una legua; había tantos pabellones de diversos colores que era una cosa bella a la vista. La tienda de Claudás estaba plantada en un prado y era extraordinariamente grande, hermosa, rica y de tan buena apariencia que bien se veía que era morada del rey. Cuando Sersés llegó allí, se dio cuenta de que el rey Claudás estaba alojado en ella; descabalga, se quita el escudo y el yelmo y se presenta a Claudás, saludándolo y diciéndole:
—Señor, os traigo noticias que me pesan mucho, pero ya que no se os puede ocultar durante mucho tiempo esto, os las voy a decir; los de Logres han dado muerte a toda mi mesnada y han tomado mi castillo; a mí mismo me hubieran matado si no hubiera logrado escapar por un postigo falso, por el que huí hasta que encontré a vuestro mensajero, que me dio vuestras noticias. He venido a vos pobre y desgraciado, cuando era poderoso y rico, a quejarme por el gran ultraje que me han hecho por vos. Tenéis que pensar qué vais a hacer, pues ciertamente han traído tal cantidad de hombres valientes y de buenos caballeros, que no creo que podáis ganar mucho si los esperáis en campo de batalla, pues son gentes muy temibles.