Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Con mucho gusto. Entre nuestras gentes y las vuestras hubo ayer un combate grande y más peligroso que el que ha habido en ninguna tierra desde la pasión de Jesucristo, y duró hasta que llegó la noche, por lo que no se pudo ver el final del mismo, ya que podría haber durado mucho tiempo; hubo abundantes muertos por una parte y otra, pues tales asuntos no pueden resolverse sin gran mortandad. Me parece que tenéis caballeros nuestros por los que querría que se establecieran las paces de tal forma que nos devolvierais nuestros caballeros a cambio de los vuestros.
Le contestan que lo harán con mucho gusto.
Lo prometen por ambas partes; lo jura mi señor por parte de los de Logres y Claudás por los de Gaunes.
—Tenéis que enviarme —dice Claudás— todos mis caballeros hoy mismo.
Le contestan que así lo harán.
—Os exigimos lo mismo —dice mi señor Galván.
Le contestan que los tendrán. A continuación, se separan. Mi señor Galván regresa a las tiendas y Claudás a la ciudad. Mi señor Galván hace que se presenten todos los prisioneros y le da a cada uno el vestido que necesita; luego ordena que pongan las mesas y hace que se sienten y que los sirvan con toda riqueza. Claudás, al regresar a su palacio, dice a los prisioneros:
—Buenos señores, podéis iros cuando queráis, pues estáis libres.