Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, vengo de Gaula; he estado en la ciudad de Gaunes, donde se encuentran los de esta tierra y tienen asediado al rey Claudás; allà hablé con mi señor YvaÃn, que le pide a Lanzarote que vaya en su ayuda lo más rápidamente que pueda, pues Claudás tiene tal cantidad de gente por los refuerzos que le han llegado de Roma, que apenas pueden los nuestros resistir frente a ellos y si no fueran tan buenos caballeros como son, no habrÃan durado, pues los otros son muchos y han hecho prisionero al rey Bandemagus y a muchos otros caballeros, por lo que están muy a disgusto.
—Por Dios, bendito seas por lo que me has dicho, pues por Dios, eso me alegra mucho y ahora por nada dejaré de ir contra el traidor Claudás, el desleal, y nada me habrÃa alegrado tanto como tus palabras.
Entonces se puso el cuerno a la boca y tocó tan alto que el sonido llegó lejos. No tardaron mucho en llegar sus gentes, a las que les pregunta dónde está Lanzarote.
—Creemos —le contestan— que os está buscando, igual que nosotros hacÃamos hace un momento.
El rey vuelve a ponerse el cuerno en la boca y lo toca como si tuviera gran prisa. No tardó mucho en llegar Lanzarote por un estrecho sendero, cabalgando tan rápido como su caballo podÃa. Al acercarse al rey, éste empezó a gritarle: