Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo reunió el rey Arturo a su gente. Cuando vio que era el momento de ponerse en marcha, emprendió el camino con Lanzarote y su mesnada, que era muy numerosa. La reina, al ver que se marchaban, sintió una gran preocupación, pues le pesaba mucho que se fuera Lanzarote; pero como ve que no queda más remedio, guarda silencio. Lloró con amargura cuando se marcharon y los encomendó mucho a Dios, para que los condujera al lugar donde fueran, y le rogó a Lanzarote que regresara lo antes posible.