Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Lanzarote, Frole me ha pedido que combata yo contra él a solas, y es justo que asà sea. Si él hiciera combatir a otro, vos podrÃais hacerlo por mÃ; por otra parte, os he dado esta tierra y os debo proteger contra todos, pues si vos libráis el combate y vencéis, se podrÃa decir, y serÃa verdad, que vos conquistasteis la tierra gracias a vuestro propio valor y yo habrÃa faltado a mi promesa: por todo ello tengo que combatir personalmente, si no quiero faltar a mi juramento. Por eso os ruego que no os pese que no os conceda el combate, pues no puede ser de otra forma.
A continuación, el rey le dice al criado:
—Buen amigo, ve a tu señor y dile que ya que quiere combatir, podrá hacerlo tal como ha dicho.
De este modo queda fijado el encuentro para el dÃa siguiente por la mañana, en una isla que habÃa bajo el castillo y que entonces se llamaba Isla de Roldan. El dÃa siguiente por la mañana, tan pronto como el sol salió, después de que el rey oyera misa, éste fue con Lanzarote y sus nobles al campo de batalla. El rey se hizo armar bien, con riqueza, e hizo que lo pasaran a la isla. Cuando ya estuvo en ella, hizo que le sacaran el caballo.
Al ver al rey, Frole lo estimó poco, pues era pequeño, y le dijo: