Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Rey Arturo, antes de que sigas adelante, te aconsejo que no combatas y que te vuelvas a tu tierra, que es grande, y me dejes esta que me ha sido otorgada, pues sería una gran desgracia que te matara, y bien sabes que no me puedes durar mucho.
—Frole, si pensara que me deberías matar, haría contigo la paz más honrosa que pudiera; pero me tranquiliza el tener la razón y que tú no la tengas: estate seguro de que no te temo.
—¿No? Por Dios, entonces te desafío.