Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, ya que es así, dejadme ir con vos y serviros como caballero lo mismo que lo hice cuando erais doncel; bien debéis hacerlo, según me parece, y por eso os ruego que me permitáis ir con vos y que me dejéis serviros como caballero igual que lo hice cuando erais niño.
—Lo acepto, pero antes tienes que ir a casa de mi madre a decirle que me voy con mi hermano a la corte del rey Arturo para ser caballero novel. Después de que hayas llevado el mensaje, regresa a la corte del rey: si de aquí hasta allí no puedes alcanzarnos, nos encontrarás en la corte.
El criado se lo agradece y le dice que cumplirá con el mensaje; se marcha de inmediato y llega a la hora de vísperas a la casa de su señora. Descabalgó y le contó las noticias que sabía a la madre, que amaba a Perceval tanto como una madre puede amar a su hijo y que empezó entonces a llorar de dolor por él, pidió a su capellán que la confesara, recibió el Corpus Domini y abandonó este mundo por la noche.
El día siguiente, después de ser enterrada, el escudero se marchó y cabalgó hasta que llegó a casa de un caballero que odiaba a Aglován por encima de todos los hombres, de forma que tan pronto como el escudero dijo que era de Aglován, el caballero ordenó que lo mataran y lo arrojaran a un foso.