Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Doncella, bien sabéis y es cierto que me habéis privado de todos los bienes y de todas las alegrÃas que tenÃa en el reino de Logres, y sabéis con quién. Ya que me habéis sacado de esa tierra en la que yo tenÃa todo tipo de honras, hacedme un favor por el que no seréis censurada por nadie.
—Señor, sin duda por mi culpa os habéis marchado del reino de Logres y habéis perdido las grandes alegrÃas y las grandes delicias de la Mesa Redonda, y por eso os prometo hacer por vos lo que me pidáis, si mi honor queda a salvo, mientras estéis en este paÃs.
—No os pediré nada que os cause vergüenza.
—Decidme lo que queráis, pues lo haré de inmediato.
—Os pido que os quedéis en esta isla conmigo y me deis compañÃa mientras permanezca en ella. Cuando me vaya, si es que me voy alguna vez, podréis marcharos si asà lo deseáis.
—Señor, lo haré con mucho gusto.
A continuación se dirige a su padre el rey y le dice lo que Lanzarote le habÃa pedido; cuando el rey oye la petición, le dice a su hija:
—Doncella, concedédselo, pues tendréis mayor honra acompañándolo que rechazándolo.