Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De esta forma permaneció Lanzarote durante todo el día tan oculto que nadie lo supo. Los caballeros que habían ido por la mañana al palacio le preguntaban a menudo al rey qué había sido del caballero loco.
—No os puedo decir su nombre, pues pronto lo sabréis todos, pero tened por seguro que es el mejor caballero del mundo, que me ha hecho grandes honores al curarse aquí.
Al oír que no sabrán nada más, dejan de hablar del asunto.
Ese día, el rey hizo que abastecieran el sitio con todas las cosas buenas para el cuerpo y mandó que llevaran juegos y todo lo que es agradable al corazón, para que se alegre fácilmente.
Por la mañana, cuando amaneció, Lanzarote se fue de Corbenic y el rey lo llevó con diez caballeros que permanecerían con él mientras estuviera en aquella tierra. Al llegar allí, entraron en una nave y un marinero los pasó a la otra parte. Lanzarote contempló el castillo al llegar a él y vio que era hermoso y agradable en todo, y dijo que no se iría de allí nunca.
Al ver a la hija del rey que estaba también, Lanzarote la sujetó aparte y le dijo: