Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —le dice la doncella—, bien espero poder aconsejaros sobre un lugar. A dos leguas de aquà hay un sitio muy hermoso en una isla y allà está el castillo que se llama Castillo de Bliant, que es hermoso y tan agradable que nunca veréis uno tan bien situado. Si mi señor Lanzarote fuera albergado allÃ, podrÃa ocultarse el resto de su vida, pues es un lugar tan apartado de todas las gentes que no irá allà nadie si no lo lleva la aventura.
—Por mi fe, ahora me acuerdo de ese lugar; es bastante hermoso y conveniente para Lanzarote.
Regresa el rey a Lanzarote y le, dice:
—Señor, no será necesario marcharse de esta tierra en busca de un lugar apartado de las gentes: cerca de aquà tengo una isla en la que podréis ser bien atendido mientras permanezcáis fuera del reino de Logres y os aconsejo que os quedéis a vivir en ese sitio; os daré compañÃa frecuentemente y procuraré que tengáis todas las cosas agradables que pueda conseguir en mi reino.
—Señor, si queréis, iré allà cuando anochezca, sin otra compañÃa que la vuestra, pues no quiero que nadie sepa que estoy allÃ.
—Permaneceréis aquà hasta mañana al alba; mientras tanto, haré que lleven al lugar todas las cosas necesarias.
Lanzarote acepta quedarse hasta ese momento.