Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Hablaron bastante de este asunto, y por la mañana Héctor le dijo a Lanzarote:
—Señor, mi señora la reina os llama y por eso tenéis que acudir a la corte.
—Eso no puede ser, pues me lo prohibió.
—Os digo lealmente que os hace ir.
Contesta que entonces irá con mucho gusto. Le hace saber al rey Pelés que se irÃa tres dÃas más tarde y cuando éste lo supo lo sintió mucho; luego, le dice a Galaz:
—Buen nieto, vuestro padre se quiere ir.
—Señor, ¿qué decÃs? Hará su voluntad, pero dondequiera que vaya quiero estar tan cerca de él que lo pueda ver a menudo.
Cuando el rey oye la voluntad del niño y ve que no lo podrá retener, pregunta qué puede hacer.
—Señor —le contesta un caballero—, en el bosque de Camalot hay una abadÃa de la que una hermana vuestra es abadesa. Enviad allà al niño y que dos caballeros se ocupen de él; asà podrá ver frecuentemente a su padre.
El rey acepta esto y prepara al niño lo mejor que puede; le entrega cuatro caballeros para que lo acompañen y seis escuderos para que le sirvan, y les da tantas riquezas que bien podrán vivir en cualquier sitio al que vayan.