Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Tres días más tarde llegó Lanzarote a Corbenic con gran séquito de caballeros. Héctor pide ver a Galaz y el niño acude; al verlo, Héctor siente por él tanto aprecio como por ningún otro niño. Cuando la madre supo que Galaz tenía que irse, hubiera perdido el juicio y en modo alguno hubiera dejado de irse con él, de no ser porque su padre el rey se lo prohibió, y por eso se quedó.
Por la mañana, cuando ya estuvieron dispuestos para montar, el rey llevó a Galaz ante Lanzarote y le dijo:
—Señor, dondequiera que encontréis a este niño, tenedlo por vuestro, pues fuisteis vos quien lo engendrasteis en mi hermosa hija.
Le contesta que se alegra mucho por eso. Luego se marchan y el rey, después de acompañarlos un buen rato, regresa, pues así se lo pide Lanzarote, que continúa su camino con Héctor y Perceval, cabalgando hasta llegar a Carlión, donde encontraron al rey Arturo, a Boores y a Lionel, que habían llevado a Elián el Blanco, el joven más hermoso de su edad, que iba a ser armado caballero en breve, y así lo fue de la misma mano de Boores.