Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Asà se van los dos cabalgando hacia el lago. Cuando llegaron allà estaba anocheciendo y vieron llegar a los dos caballeros que venÃan del otro lado.
—Ahà están los dos caballeros que quieren llevarse a la doncella. Tomad el escudo y la lanza, ataos el yelmo y ceñid la espada.
El muchacho tenÃa tal deseo de emprender el combate que no se acordó del escudo, aunque el yelmo sà que se lo ató uno de sus escuderos. Empuñó una lanza y se dirigen contra los otros dos. Eran ágiles y llevaban buenos caballos, de forma que se dieron grandes golpes en el escudo quienes lo llevaban; uno de los caballeros que guardaba a la doncella alcanzó al muchacho en la cota, rompiéndosela en el hombro izquierdo y clavándole entera la punta de la lanza en la carne; pero el muchacho, a su vez, lo golpeó derribándolo al suelo y rompiendo la lanza. Los otros dos también estaban combatiendo mientras tanto.
El muchacho desmonta y cuando el caballero que lo habÃa llevado allà vio que no llevaba ni lanza, ni escudo, ni espada, se quedó sorprendido y se preguntaba qué harÃa. Se acerca a él y le dice:
—Dadme vuestra espada, pues mis escuderos están demasiado lejos.
—Con mucho gusto.
Entonces le dice el muchacho a los otros:
—Ahora entregadme vuestras espadas y rendÃos.