Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios —interviene la dama—, si Dios quiere no será asÃ; pondré paz en honor de mi señor el rey, que os ha enviado, y para mayor honra de vosotros dos: por mà pueden combatir un caballero, dos o cuantos yo desee. Iré a hablar con el rey de Northumberland, y le diré que librarán la batalla dos caballeros.
De este modo los apacigua la dama, como mujer de gran prudencia.
Por la mañana fueron, del castillo en el que estaban, el rey y su gente a un prado, cerca de Nohaut, en el que se iba a librar el combate. Por su parte, acudieron la dama, los dos caballeros y todos los demás. Tras recordar las condiciones ante todas las gentes, se retiraron. Los cuatro combatientes se alejaron y después fueron unos al encuentro de los otros. Mi señor Keu y el suyo se golpearon en el escudo, quebrando ambas lanzas, pero no cayó ninguno de los dos; desenvainaron las espadas y volvieron a atacarse.