Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Y reemprende la marcha, lamentándose con tanta amargura como al principio. El caballero galopa hasta que ve el castillo y cabalga hacia la puerta sin detenerse. Contempló el castillo y lo ve altivo y hermoso, bien asentado, pues toda la fortaleza está sobre una alta roca escarpada, que no es nada pequeña, pues tiene de lado a lado más de un tiro de ballesta.
Al pie de la roca, por un lado, corre el río Humber, y por el otro pasa un gran río que nace de más de cuarenta fuentes, que están a menos de un tiro de arco del pie de la torre. El caballero cabalga directamente a la puerta del castillo y cerca de ella se da cuenta de que está cerrada y bien atrancada, pues esa puerta no se abría nunca.
El castillo se llamaba de la Guardia Dolorosa, pues todos los caballeros andantes que llegaban allí morían o eran hechos prisioneros en cuanto entraban, porque ninguno podía resistir como era debido con las armas, ya que había dos pares de murallas y en cada una había una puerta; en cada puerta tenía que combatir con diez caballeros, pero tenía que ser de forma harto extraña, porque cuando uno de los diez se cansaba y no quería seguir combatiendo, era sustituido por otro, que cuando se cansaba era reemplazado por otro: así no podía vencer el que iba al castillo, a no ser que fuera tan valeroso y tan fuerte que pudiera matar a los otros sin tardanza.