Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Le dice a los vencidos que le sigan y así lo hacen, volviendo a montar los caballos de los que habían sido derribados. La doncella lleva al caballero a un buen alojamiento en la parte de abajo del burgo. Ya lo estaba necesitando, porque se encontraba muy cansado. Entró el caballero con la doncella en una sala, donde ésta le quitó las armas sin destaparse en ningún momento. Mientras tanto, él contempla la sala y ve tres escudos colgados en alto, completamente envueltos. Le pregunta a la doncella que de quién son y ella le responde que pertenecen a un solo caballero.
—Doncella, me gustaría verlos al descubierto, si no os parece mal.
Hace que los destapen y ve que los tres son de plata: uno tiene una banda roja cruzada que lo atraviesa, otro dos y el otro tres. El caballero los contempla durante un rato y, mientras, la doncella vuelve de otra habitación, vestida con gran riqueza y con el rostro descubierto y desnudo, como se puede ver por la gran cantidad de lámparas que había.
—Señor caballero, ¿qué os parecen los escudos?
—Señora, muy bien.
La mira entonces y al verla destapada, la reconoce con facilidad y salta hacia ella con los brazos extendidos, diciendo: