Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —No, pues nada de lo que hicisteis ayer os servirá hoy más que si no hubierais dado un solo golpe. Aunque hubierais vencido a nueve de una puerta, si llegara la hora tendrÃais que volver a empezar con todo, pues tenéis que terminar antes de que anochezca. Tened por seguro que los venceréis y, os diré algo más, no moriréis en combate ni por la acción de las armas mientras tengáis el yelmo en la cabeza o la cota sobre los hombros: es una cosa que os debe dar gran tranquilidad.
—Ciertamente, pues asà estoy seguro de que no moriré de forma ignominiosa.
Mientras hablaban asÃ, sonó el cuerno y salió un caballero, con todas las armas menos el yelmo, y le dijo al Caballero Blanco:
—Señor, ¿qué queréis?
—Vengo por la aventura del castillo.
—No encontraréis quien os responda mientras tengáis prisioneros a nuestros caballeros, pero tan pronto como los dejéis libres, la tendréis a vuestra disposición.
—Por los caballeros no me quedaré sin mi aventura; procurad cumplir debidamente, pues si no serÃa deslealtad.