Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces llegó un escudero que llevaba el escudo de plata con la banda roja cruzada: el del Caballero Blanco estaba ya tan deshecho que se habÃa quedado demasiado pequeño, y el mismo caballero se encontraba cansado, con poco aliento y sin fuerza, y habÃa perdido abundante sangre, pues tenÃa muchas heridas, aunque él también habÃa causado numerosas heridas, pero sus enemigos se ponÃan a salvo en el castillo y enviaban a combatir a otros que estaban frescos. Cuando el Caballero Blanco ve que de este modo no podrá dar fin, lo lamenta porque ya tardaba demasiado en alcanzar el honor que esperaba. Tira lo poco que le quedaba de escudo y toma el que le habÃa llevado el escudero: entonces siente redoblada su fuerza y se encuentra tan veloz y tan ligero que no nota ninguno de los golpes y de las heridas que tiene.
Se lanza contra todos sus enemigos, golpeando a diestro y siniestro, y realiza tales maravillas que todos cuantos lo ven se quedan admirados. Les rompe los yelmos, parte los escudos y corta las cotas en los brazos y en los hombros. También ellos le golpean y lo hieren, pues tan pronto como alguno se cansa, lo reemplaza otro, y eso es lo que más le perjudica. De este modo mantiene el combate hasta pasada la hora de tercia, y él tiene numerosas heridas, grandes y pequeñas.