Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se le acercan entonces la doncella que lo había acompañado a la puerta, y el escudero, que le llevaba el escudo de las dos bandas. Mientras, el caballero había combatido sin cesar, obligándoles a retirarse a la cuesta, y empezaban a ir hacia la puerta, para tener más cerca los socorros. Las gentes del castillo contemplan desde la muralla cómo el caballero sólo los domina: están admirados y suplican a Dios que lo mantenga en lo que ha comenzado.
Los otros han ido cediendo terreno ante los golpes y han llegado a la puerta; entonces vuelven a atacarle todos juntos, apoyados por los socorros que les llegan sin cesar, por lo que él no puede dar fin. La doncella le sujeta el caballo por el freno, le quita el escudo del cuello y le pone el de las dos bandas. Los caballeros se preguntan por qué lo hace, y no querrían que siguiera combatiendo con el mismo valor, pues están avergonzados de enfrentarse a un caballero sólo que los domina.