Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la mañana, a la hora de prima, envió el rey un caballero a la puerta, y regresó sin novedad después de que el anciano le preguntara que a quién servía y cómo se llamaba. Al volver al lado del rey, le dijo:
—Señor, no conseguiréis entrar con mi ayuda, pues no quieren abrirme la puerta.
A la hora de tercia ocurrió lo mismo, igual que a mediodía, a nona y a vísperas. Y tal situación se mantuvo durante tres días.
Pero la historia deja de hablar ahora del rey, de la reina y de su acompañamiento y vuelve a hablar de mi señor Galván y de sus compañeros, y de las aventuras que les ocurrieron desde que llegaron al castillo.