Historia de Lanzarote del Lago

Historia de Lanzarote del Lago

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señora, grandes males me produjisteis vos y el rey, que ha muerto, pero el corazón no me toleraría que os entregara a malas manos, pues en cierta ocasión me prestasteis un servicio que ahora os voy a recompensar: vos me salvasteis una vez de la muerte y sentisteis que yo fuera desheredado; os voy a devolver el favor sacándoos a salvo de este bosque, pero tenéis que dejarme a los dos niños: yo los protegeré y criaré hasta que sean mayores y si recobran la tierra, me beneficiará. Si no lo hacéis así, seréis afrentada si caéis en manos de Claudás el de Tierra Desierta.

La reina duda: piensa que no volverá a ver a sus hijos al dejarlos allí, pero teme —a la vez— la vergüenza y el dolor si cae en manos de su enemigo. Decide que más vale tener del mal, el menor y no padecer los dos males: siendo afrentada, sin duda, no evitará la muerte de sus hijos y, por eso, encomienda a los dos niños a Nuestro Señor y se los entrega al caballero, diciendo que prefiere entregárselos a ver cómo los descuartizan ante sus propios ojos; añade que los deja bajo la tutela de Dios y suplica al caballero que los cuide como debe, «pero, por Dios, sacadme de este bosque, para evitar que otro me aprese o moleste».

El caballero tomó a los dos niños, se los dio a aquéllos en quienes confiaba más y acompañó a la dama fuera del bosque, a una abadía de legos. La deja allí, diciéndole:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker