Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, quedaos aquí hasta que un mensajero mío os diga que Claudás se ha ido.
La reina se quedó y cuando el caballero se marchaba, ella le cayó a los pies, rogándole por Dios que tuviera compasión de los dos niños y que no los entregara por codicia a sus enemigos; él se lo jura y promete por su fe que si reciben algún daño será porque no los habrá podido defender. A continuación se marchó; cuando llegó al lado de Claudás, el jabalí ya había sido cazado y había llegado la noticia de la toma de Montlair. Claudás estaba muy contento; cabalga sin detenerse hasta el castillo y se encuentra con que ya se había rendido a su gente, pues al irse la reina nadie se atrevió a resistir. Grande fue la cólera de Claudás porque no encontraron ni a la reina ni a los niños; se apoderó del castillo y así se hizo con los dos reinos.
La historia se calla y no dice nada más, y vuelve a la reina Evaine, mujer de Bohores de Gaunes.