Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de que fueron hechos prisioneros mi señor Galván y los demás, pasó algún tiempo sin que el caballero de la Dolorosa Guardia supiera una palabra de ellos; cuando tuvo noticias lo sintió tanto que más era imposible. Un dÃa estaba sentado a la mesa en una alta torre, en uno de los extremos del palacio; comÃa atendido por un gran número de servidores y con una vajilla riquÃsima; entró entonces un criado que lloraba con amargura. La doncella del Lago, que estaba comiendo con el Caballero Blanco le preguntó qué le ocurrÃa.
—Doncella, he sentido la mayor pena del mundo por una doncella que iba por aquella roca con la mayor aflicción.
—¿Por qué? —le preguntó el caballero.
—Se lamentaba por mi señor Galván, por mi señor YvaÃn y por no sé qué otros caballeros.
—¿Hacia dónde va?, pregunta el caballero.
—Señor, sigue el camino galés.
—Señor YvaÃn —exclama el caballero—, fuisteis buen maestro y buen compañero, y hacÃais lo que yo deseaba. Mi señor Galván me consiguió el primer don que pedà al rey mi señor y dijo que pensaba que yo lo harÃa muy bien, y tuvo bastantes testigos. Que Dios no me vuelva a ayudar si vuelvo a estar a gusto antes de saber en qué sitio os encontráis.