Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lo hacen de ese modo. Al cabo de un buen rato vieron salir por lo menos a quince caballeros completamente armados, que pasaron el río en una gran barca y tomaron el camino de la Dolorosa Guardia. El caballero deja que se acerquen un poco más y después se lanza contra ellos al galope de su caballo, con el escudo de las tres bandas delante del pecho, pues la doncella que se había quedado en el castillo había hecho que lo llevara. Nada más verlo, no hubo nadie que se atreviera a esperar: todos volvieron la espalda, y el señor de la Dolorosa Guardia fue el primero. Cuando llegaron al río no les dio tiempo de entrar en la barca, pues él los seguía de cerca: con la lanza mató al primero que alcanzó; después tomó la espada y atacó a los demás; cuatro quedaron muertos o heridos y los otros se pusieron a salvo en la isla, atravesando el río.
Así volvió a escapar Brandís de las Islas, señor de la Dolorosa Guardia, que tal era su nombre. El caballero regresó al castillo sintiéndolo mucho, y entró por un portillo falso.