Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Tras hablar así, vuelve a salir por el portillo falso y pica espuelas, yendo al bosque y entrando en él. Mientras tanto, los mensajeros del rey han regresado de preguntar a las gentes por qué gritaban que detuviera al caballero. Al presentarse al rey, le dicen:
—Señor, según la gente, podéis conocer los secretos del castillo mediante el caballero.
—¡Ay! —exclama el rey—, hemos sido burlados, pues lo he dejado marchar.
En esto, entran caballeros, damas y doncellas con la comida del rey preparada: eran las gentes de la ciudad, los que habían gritado para que detuvieran al caballero, pues ellos no debían hacerlo, y pensaban que el rey lo había hecho. Al enterarse de que lo había dejado ir, manifestaron un gran dolor, a lo que el rey les dijo que no le pesaba menos que a ellos, «pero tendré cuidado la próxima vez».
El rey fue muy bien alojado y atendido aquella noche, con todas sus gentes. Por detrás de la sala en la que durmió había un guardián que tocó muy temprano el cuerno, indicando que llegaba el día. Se levantaron todos y salieron al patio.
Pero ahora la historia habla del Caballero Blanco y de cómo se marchó del castillo con permiso del rey, que lo había detenido.